¿Cuáles son los pasos a seguir en la creación de una página web?

  ¿Cuáles son los pasos a seguir en la creación de una página web?

En la actualidad, y a pesar de lo que se creía hace aproximadamente ocho años, la Web está más viva que nunca y todas las tecnologías convergen en ella. Un ejemplo de ellos, son las aplicaciones de escritorio que desaparecen para convertirse en aplicaciones en la Web.

Es por ello que, en el post de hoy, hablaremos de cuáles son los pasos que se deberían seguir en el diseño y creación de una Web, para conseguir que ésta sea un elemento útil y que sirva a un fin determinado. A continuación, os mostraré un pequeño esquema de estos pasos:

Pasos en la creación y diseño de una web

  1. ¿Para qué queremos la Web?
  2. Planteamiento de la Web
  3. Elaboración de perfiles
  4. Fijación de objetivos
  5. Indicadores de Rendimiento Clave
  6. Referencias

7. Mapas de contenido
8. Mapas de navegación
9. Diagramación
10. MockUp
11. Gestores de contenido abierto

A lo primero que debemos dar respuesta es…

¿Para qué queremos la Web?

No vale sólo con querer una web. Lo más importante es determinar para qué la queremos porque dependiendo cuál sea la utilidad de nuestra web, será diferente. Según para qué queramos la Web, nos encontramos ante:

  • E-commerce: Webs diseñadas para comprar y vender. Además de aquellas Webs que no terminan en venta, pero sí en contacto. Es decir, webs que tan sólo utilizan un catálogo de productos o servicios y sirven para contacto, pero la venta no se finaliza.
  • Webs corporativas: Son las Webs diseñadas para presentar a una empresa, dónde se explica quiénes son, dónde están y los servicios y/o productos que ofrecen.
  • Webs de contenido: Son todas aquellas Webs que viven de que los usuarios consuman su contenido, como por ejemplo Netflix. Este contenido puede ser escrito o multimedia.
  • Webs cuya finalidad es la de captar datos: Son todas aquellas webs cuyo objetivo principal es el de obtener datos cualificados y enriquecidos de los perfiles.

Una vez que ya hemos determinado para qué queremos la Web, tenemos que plantearla y para ello, es necesario conocer:

  • Cuáles son las fortalezas y las debilidades de la empresa para la que vamos a crear la Web. En este punto, es de vital importancia el autoanálisis tanto para el sector online como offline.
  • Cuál es el historial de la empresa y qué acciones de marketing ha realizado con anterioridad.

El siguiente paso que realizar en la creación de la Web, es el de determinar los perfiles.

Es necesario realizar perfiles para poder conocer a qué usuarios va destinada nuestra Web y así poder encaminar el contenido de una manera mucho más acertada y útil:

– “Personas”: Es necesario hacer una interacción de las personas que estamos analizando. Hacer el perfil de “buyer personas” consiste en utilizar a un ente ficticio que creamos para representar a los diferentes segmentos de clientes a los que queremos dirigirnos, poniéndole nombre, características y personalidad lo que antes era simplemente un segmento de la población.

– Perfiles de Marketing: Son cada uno de los perfiles de usuarios que tenemos en una web. Este paso nos ayuda a definir los perfiles de compradores y es de vital importancia, ya que nuestra visión sobre cómo debe ser una web puede estar sesgada por experiencias pasadas o pensamientos; por lo que tendemos a pensar en “yo” antes que en un perfil de usuario. Y es este pensamiento, el que hace fracasar una Web, al adaptarla a nosotros y no al perfil de usuarios que realizarán la interacción con nuestra página Web.

Una vez que determinamos el perfil de nuestros clientes y el segmento al que dirigiremos la Web, tenemos que determinar los objetivos para orientar nuestra estrategia a la consecución de los mismos. Los objetivos pueden ser:

– Objetivos generales: Son aquellos objetivos poco concretos. Corresponden con la finalidad genérica de un proyecto, explicando el propósito central del mismo.

– Objetivos específicos: Son objetivos mucho más concretos y suelen ser cuantificables.

Teniendo en cuenta los objetivos generales y específicos, crearemos nuestro proyecto Web. Para quién y para qué vamos a diseñar la página Web, ya que no es lo mismo para quien quiere comprar un coche, que para quien quiere venderlo.
Por lo tanto, es necesario acotar los objetivos, ya que según los objetivos marcados se planteará el proyecto. Es por ello por lo que necesitamos que los objetivos sean SMART.

Una vez que ya hemos determinado cuáles son los objetivos que queremos satisfacer, tenemos que emplear los KPI: Key Performance Indicator. Ya que de nada vale establecer objetivos y estrategias si no tenemos ningún indicador que nos permita conocer el rendimiento de lo que estamos haciendo. Los KPI son los indicadores claves de rendimiento y son aquellos que nos permiten transformar los datos en información, ya que actualmente disponemos de tantos datos, que en lugar de información, dan ruido.

Lo más difícil de este apartado es determinar cuáles son los indicadores que son clave en nuestro rendimiento, y casi siempre, serán aquellos más específicos que nos permitirán conocer los datos de nuestra Web e identificarlos.

Una vez establecidos los pasos anteriores, también podemos tener en cuenta las referencias de otras Webs para así inspirar la nuestra en algo que nos gusta o nos resulta atractivo. Pero en este apartado es necesario ser racional, e inspirarte y tomar como referencia empresas o Webs que sean similares a la tuya. Ya que de nada vale, querer montar una Web para una empresa local de venta de tractores y querer utilizar como referencia la Web de Apple.

 

Las referencias utilizadas pueden ser de los siguientes tipos:

  • Referencias en cuanto a funcionalidades: Referencias que tomamos en cuanto al funcionamiento y a las utilidades que determinadas Webs proporcionan.
  • Referencias visuales: Inspirarse en elemento visuales como pueden ser banners, sliders o módulos que hacen más visual y atractiva nuestra Web. Pero como ya mencionamos antes, hay que ser realistas ya que hay que tener en cuenta otros factores como la inversión, disponibilidades de material, etc.
  • Referencias de Webs con objetivos similares: Por ejemplo, la Web de venta de camiones podría inspirarse en otra Web de ámbito local y cuyo objetivo sea similar.

Con la utilidad principal de nuestra Web ya definida y las referencias aplicadas a nuestro sitio, hay que elaborar los mapas de contenidos y los mapas de navegación.

Los mapas de contenidos son muy útiles para organizar el contenido de nuestra Web de manera jerárquica, estableciendo la variedad y amplitud de los productos (ya que la estructura de una Web no es la misma para una empresa que vende ocho mil productos que para una que vende veinte). Por tanto, en este punto tenemos que determinar lo que debe aparecer y lo que no en nuestra Web.

Mientras que los mapas de navegación trazan la ruta que consideramos que debe seguir el usuario para llevar a cabo la compra o el fin para el que hayamos creado la página Web. Es importante crear al menos dos rutas alternativas para orientar al usuario a nuestros objetivos. Por lo que a la hora de crear nuestra Web hay que pensar en la navegación que queremos que haga el usuario para satisfacer los objetivos establecidos anteriormente.

Además de los mapas, también estaría bien llevar a cabo una diagramación. Es decir, una representación visual sencilla de cómo será el esqueleto principal de la página Web y de cómo aparecerán los contenidos ordenados. Uno de los programas más empleados y de gran calidad para la realización de la diagramación es Sketch.

La diagramación es un paso muy importante dentro del diseño de una página Web que complementará al mockup, que es un fotomontaje que permite a los diseñadores gráficos y web, mostrar como quedará el diseño de la página Web. Es importante la diagramación porque en ella se pueden cambiar todos aquellos elementos que no se adapten a las expectativas ni necesidades de los “dueños” de la página Web, pero cambiar el mockup es una tarea un poco más compleja que deriva en pérdida de dinero y de tiempo.

Finalmente, tan sólo nos quedan dos pasos que realizar para poder tener ya nuestra página Web lista. El primero de ellos, es pensar en qué dispositivos queremos que se reproduzca nuestra Web.

Es decir, hay que saber cuáles son los objetivos y así orientar el diseño de la Web al dispositivo objetivo.

Y, por último, estaría bien utilizar gestores de contenido de código abierto que permite que seamos cautivos de nuestro proveedor, pudiendo utilizar por nosotros mismos nuestra plataforma. Algunos de los gestores de contenido de código abierto son los de libre distribución, los propietarios, a medida o los SaaS (Software as a Service).

Ahora que ya sabemos cuáles son los pasos a seguir para la creación de una página Web exitosa, orientada a nuestros objetivos y que cumpla las necesidades de los usuarios; tan sólo nos queda ponerlo en práctica y ¡atrevernos a probar!

Autora: Alba Cores Torres

Graduada en Administración y Dirección de Empresas. Actualmente realizando el Plan de Marketing Digital de The Desire Shop como Proyecto de Fin de Máster en la Universidad de Santiago de Compostela.