La construcción de un falso influencer

La construcción de un falso influencer

“La mayor parte de las gentes no juzgan a los hombres más que por su popularidad o por su fortuna” – François De La Rochefoucauld.

Vivimos en la era de los seguidores. Nuestras decisiones de compra se ven, en gran medida, mermadas por la opinón que alguien “más cool” que nosotros pueda tener sobre un determinado producto. Cambiamos nuestra crema hidratante del Mercadona de 5.99 euros por aquella vegana con poder rejuvenecedor de 50 euros por el mero hecho de ser anunciada por él/la influencer del momento.

Pero… ¿es oro todo lo que reluce?

Un documental de la agencia Human to human nos muestra la otra cara de la moneda de las caras visibles de las marcas.  En este vídeo se puede ver como la actriz gallega, Almudena Ripamonti, va adquiriendo productos, ropa, cenas en restaurantes, noches en hotel o invitaciones a fiestas exclusivas de modo totalmente gratuito. Con tan solo 500 euros veremos cómo podremos convertirla en una de las chicas más influyentes del momento y comprar la mayor parte de sus seguidores.

 

La construcción de un falso influencer

Fuente: La Voz de Galicia

En una entrevista realizada por La voz de Galicia Almudena relataba cada uno de los pasos dados hasta llegar a la cima, aquella donde las grandes marcas contactaban con ella para conseguir una colaboración.

 En primer lugar, creó una cuenta de Instagram desde cero, borrando la suya anterior, y comprando bots árabes que, aunque también los hay españoles, son más baratos; de este modo ganaría sus primeros 10.000 seguidores. En segundo lugar, realizaría las sesiones de fotos de modo estratégico para que no se viera la etiqueta de la ropa a lucir, ya que luego sería devuelta a su tienda correspondiente.

La construcción de un falso influencer

Fuente: nuevamujer.com

A pesar de su presupuesto limitado, su comunidad fue creciendo gracias a tácticas como la de comprar comentarios del estilo de “¡qué guapa!” a incrementar el número de visualizaciones de las historias de Instagram con el Photoshop.

Llama la atención que empresas de renombre no se paren a comprobar si son reales todos los seguidores que tienen los influencers, destaca la gallega, ya que, éstos podrían ser una gran estrategia de marketing debido a la necesidad de recomendación a la que nos aferramos en nuestro día a día.

Seguimos al chico o chica de moda, al nutricionista más buscado, a nuestros cantantes favoritos o al deportista de élite de renombre con el único fin de conocer sus rutinas de belleza, de entrenamiento, alimentación, los locales que visita, las tiendas en las que compra anhelando imitarnos a ellos. Pero, después de conocer todo el negocio que hay detrás de esto vale la pena pararse a reflexionar qué buscamos exactamente en ese sentimiento de afecto hacia alguien desconocido.

¿Acaso es una artimaña de las propias marcas? Quiero decir, en una de las sociedades más consumistas que se ha presenciado hasta entonces en lo largo de la historia, cada vez confiamos más en las opiniones de terceros para realizar ese último clic en nuestra decisión de compra que en las propias marcas.

 

“El 70% del engagement de las marcas, proviene del trabajo que se hace con influencers”. – F. Alt, Director de comunicaciones globales Adidas.

 

Pero para conseguir, realmente, que nuestra campaña de influencers funcione lo primero que tenemos que identificar es que no todos valdrán para representar nuestros productos. Tenemos que analizar, antes de contactar con ellos, los valores y el mensaje que queremos transmitir. Una vez hecho esto, es importante hacerles sentir especiales, que se sientan con la libertad necesaria para ser ellos mismos y contagiarles la gran importancia que ocupan en el proyecto.

Las actividades más importantes que les podemos atribuir a un influencer serían la siguientes:

  1. El lanzamiento de un producto o servicio, siendo la principal parte de la estrategia para hacerlo llegar a nuestro público objetivo.
  2. El lanzamiento de una nueva marca, donde un influencer nos puede ayudar a conseguir un aire más fresco y nuevo para ésta.
  3. Para promocionar una determinada acción de una marca.
  4. En eventos, ya que nuestros influyentes representantes son perfectos para dar a conocer un evento y ser parte de él. Tal y como sucedió con Levi’s en el festival de Coachella donde caras tan visibles como Snoop Dog o María Pombo, entre muchos, lucían un Levi’s adaptado a su gusto y estilo para disfrutar del festival por excelencia de las Artes y música.

La construcción de un falso influencer

Fuente: sourcingjournal.com

Por último, me gustaría cerrar esta entrada con un final abierto para reflexionar sobre la necesidad de seguir a los celebrities en todo lo que hacen, consumen o practican…

¿Es el fenómeno fan realmente un condicionante en nuestro comportamiento de compra o somos nosotros con miedo a enfrentarnos a tomar nuestras propias decisiones?

 

Estudiante del máster Marketing Digital en la USC. Estudiante en prácticas de la empresa Optimil y, actualmente, realizando el plan de marketing digital de AppToIn.

Xulia Rodríguez Rey

Estudiante en prácticas , Optimil