Creación de una estrategia de Social Media

Creación de una estrategia de Social Media

Para obtener una presencia adecuada en las redes sociales, una empresa debe crear una estrategia de Social Media. Es, por así decirlo, una guía que recoge cómo se comunica la empresa desde las redes, cuáles usa, que contenidos se tratarán, el tono del mensaje, la frecuencia de las publicaciones, etc.

Creación de una estrategia de Social Media

Antes de lanzarnos a definir todos los puntos importantes de uso de las redes, debemos seguir unos pasos previos y, aunque todo depende de cada empresa y es diferente en cada caso, existen esquemas generales por los que se rigen todas las estrategias de Social Media.

Planificación

Debemos sentar una cifra como presupuesto.

Es necesario saber los recursos económicos con los que contamos ya que esto afectará, sobre todo, al nivel de las publicaciones. Con presupuestos bajos, no tendremos capacidad para crear una campaña de vídeo marketing muy exigente, por ejemplo. Este dato es el inicial, el dato del que dependen los siguientes.

Identificación de tareas, asignación de personal y roles.

Se determinarán las diferentes tareas a realizar para las publicaciones, como realizar las creatividades, fotografías, escribir textos, identificar las tendencias, investigar sobre los temas a tratar, responder a los comentarios de los clientes, etc.

Una vez definidas, se asignará cada una a un responsable de la empresa.

Creación de una estrategia de Social Media

Fuente: Photo by Felipe Furtado on Unsplash

Hitos y cronogramas.

Este tipo de estrategias no reflejan datos inmediatos, no son un esprint, son una carrera de fondo. Por ello, para llevar un seguimiento claro de cómo está funcionando, se deben marcar ‘pequeñas victorias’ de por medio, hechos que reflejen la eficacia del plan. Estos hitos marcan el tempo de toda la estrategia.

Analizar

En primer lugar, se debe analizar a nuestro cliente:

¿Cuáles son sus objetivos?, ¿qué comunicaciones ha hecho ya?, ¿cuál es su target?, ¿en qué redes tiene un público estable?, ¿en cuáles no?, etc.

También es necesario analizar la propia marca, qué reputación tiene, cómo se ve desde ahí fuera. De esto, junto al target al que nos dirigimos, dependerá el tono de las publicaciones y marcará si debemos usar un tono más informal, amigable y familiar, incluso de humor; o si por el contrario deberíamos optar por la seriedad en nuestras publicaciones.

Creación de una estrategia de Social Media

Fuente: Photo by Eric Rothermel on Unsplash.

De cara al sector exterior, debemos conocer el marco institucional y marco regulatorio en los que nos movemos para sentar las fronteras que no debemos cruzar. Por ejemplo, qué podemos contar sobre el producto y qué no, qué temas sería mejor no tratar, etc. Por último, necesitamos conocer qué está haciendo la competencia, analizar sus redes, ver qué les ha funcionado, la razón, cómo podríamos mejorarlo, qué campos o acciones están ya explotadas, qué han hecho mal y la reacción del público.

Este análisis va más allá, una vez configuremos qué hace la competencia, debemos saltar al resto del mundo y plantear las mismas preguntas a empresas similares a la nuestra, aunque no sean nuestra competencia y estén en la otra punta del mundo o, aunque no se dediquen a lo mismo que nuestro cliente, se dirijan al mismo target.

Definición del plan

Para definir el Plan de Social Media, optaremos por el método más común pero también más efectivo: el método POST.

El método POST se divide en cuatro partes diferentes:

1. People/Público: En esta parte se define a qué público nos vamos a dirigir. Se recogen sus características sociales, económicas, demográficas, estudios, etc. También se deben conocer los intereses del grupo segmentado, cómo establecer vínculos entre ellos y nuestra marca, qué hacen, qué redes usan, dónde las usan, que otros gustos tienen, etc. No olvidemos que todo este plan se basa en relaciones con personas, no en crear un escaparate; por lo que conocer a nuestro público es crucial para alcanzar el éxito con nuestro plan.

2. Objectives/Objetivos: Concretadas qué metas (hechos cualitativos a alcanzar) se pretenden conseguir, se plantearán objetivos (hechos cuantitativos, datos) son necesarios para llegar a esas metas. Por ejemplo, si la meta del plan es generan branding se podrán establecer objetivos como llegar a X seguidores en tres meses, hacer que los usuarios compartan nuestras publicaciones X veces esta semana, etc. Estos objetivos deben ir siempre acompañados de una marca temporal, una duración determinada y concisa, además de ir alineados, como es lógico, con los objetivos generales de la empresa. Para hacer seguimiento de estos objetivos, se elegirán los

3. KPI’s necesarios y útiles para contrastar nuestra información. Por ejemplo, podemos medir el número de seguidores (dividiendo entre sexo y/o ubicación si fuese relevante), el alcance de nuestras publicaciones, las impresiones, el ratio de engagement, el volumen de actividad (en base a publicaciones, conversaciones, mensajes privados, etc.).

Creación de una estrategia de Social Media

4. Strategy/Estrategia: Esta parte se basa en encajar los objetivos de la empresa con los intereses del target. ¿Qué valores queremos trabajar y cómo lo haremos?, los temas a tratar, la guía de estilo, elección y optimización de contenidos de cara al SEO, formato de las publicaciones, crear una línea editorial, etc. Technology/Tecnología: Una vez definido cómo relacionarnos con nuestro público, concretaremos en qué medios lo haremos y las especificaciones de ellos. Por ejemplo, si lo haremos mediante un blog, la misma página web de la empresa, mediante canales sociales y cuales, etc.

Implantación y lanzamiento

Una vez respondidas a todas las preguntas y cuestiones de la fase anterior, estamos preparados para salir ahí fuera. Una vez definidos los aspectos técnicos de las plataformas como los nombres de los perfiles, las claves, implantación de GA, listado de fuentes, integración de unas plataformas con otras, calendario de publicaciones y demás; salimos al mundo y empezamos a publicar contenido en base a nuestras capacidades y el target, empezamos nuestra maratón virtual.

Hello, World!

Monitorización y seguimiento

El trabajo no termina ahí, toca crear planes de seguimiento para comparar la realidad de nuestras publicaciones con nuestras expectativas. Para ello se realizarán informes periódicos para determinar si lo que estamos haciendo realmente funciona y qué debemos hacer en caso contrario.

Este proceso debe ser de constante mejora, haciendo ajustes en el plan para alcanzar los objetivos de la empresa.

Creación de una estrategia de Social Media

Fuente: Photo by Annie Spratt on Unsplash

Tres métricas interesantes para medir la eficacia del plan son los ROI:

1. Return on Intelligence: Indica la atención recibida por el público. Contenidos vistos, compartidos, likes… Nos ofrece información de qué contenidos funcionan mejor y, por tanto, los intereses de nuestro público, necesario para ajustar futuros contenidos.

2. Return on Interaction: Indica la generosidad que tiene el cliente hacia nosotros. Engagement, interacciones, etc. Nos muestra cuánta afinidad tiene nuestro cliente, identifica brandlovers.

3. Return on Investment: Indica la eficacia real de las publicaciones. Número de leads, cesta media, porcentaje de conversión de compras, etc. Indica el ratio de conversión.